Zenodo
Capacidad de alta intensidad y su expresión en el juego en el futbolista boliviano
By Fabricio Carrión.
Abstract
Resumen Contexto. El futbolista del corredor andino, con foco en Bolivia, llega en menor proporción a ligas de alto nivel. Una hipótesis poco explorada sitúa parte de esa brecha en la capacidad de producir acciones de alta intensidad y explosividad, y en cómo ese déficit se expresa en la disputa del juego. Objetivo. Caracterizar el perfil de alta intensidad y explosividad del futbolista boliviano frente a contextos de referencia, desde las categorías formativas a la mayor, y describir su expresión en el juego, en particular en los duelos. Métodos. Estudio observacional, descriptivo-exploratorio, de dos fases (guía STROBE). Datos de GPS Catapult (Bolivia) y de seguimiento óptico y del registro FIFA (referencia); unidad de análisis jugador-partido; jugadores de campo con ≥60 minutos; métricas de alta intensidad normalizadas por 90 minutos. Se priorizó la comparabilidad (mismo sistema y umbral) y se reportan tamaños de efecto (d de Hedges) con IC 95 % y pruebas no paramétricas (Mann–Whitney U). Resultados. En sub-15 (Bolivia vs Paraguay, mismo partido), las diferencias fueron significativas en las métricas de explosividad —sprint por 90 (179 vs 68 m; p = 0,034) y velocidad máxima (31,4 vs 28,1 km/h; p = 0,016)— pero no en las de volumen (metros por minuto, HSR). En los tres partidos de la sub-17 en el Mundial FIFA, el volumen de alta intensidad igualó al estándar de élite solo en las dos goleadas en contra (corriendo tras el balón) y cayó en el único partido parejo (0-0 con Qatar); la velocidad máxima quedó por debajo en todas las categorías. En la categoría mayor (cinco partidos), Bolivia se ubicó por debajo del promedio de las 48 selecciones del Mundial 2026 en sprint y velocidad máxima. A nivel de clubes, los bolivianos igualaron el volumen pero produjeron mucha menos alta intensidad que los de Argentina y Brasil; el filial del Real Betis esprintó entre 2,4 y 2,8 veces más que las selecciones sub-20 y mayor bolivianas con un volumen de carrera equivalente. En el juego, Bolivia dominó el balón (58 % de posesión; 86 % de precisión de pase) pero ganó menos del 50 % de los duelos. Conclusión. De forma preliminar, el futbolista boliviano conserva mejor el volumen de desplazamiento que la alta intensidad y la explosividad, y en el juego disputa los duelos pero los pierde, incluso cuando domina la pelota. La hipótesis que mejor ordena el fenómeno —descriptiva— es que el déficit de explosividad explica por qué se pierde la disputa, y que la circulación del balón es su consecuencia y no una elección. Preprint: manuscrito no revisado por pares / not peer reviewed.



