Abstract / Summary
Introducción La infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) continúa constituyendo un importante problema de salud pública mundial. Aunque la expansión del tratamiento antirretroviral ha reducido de forma considerable la morbimortalidad asociada a la infección, la transmisión del VIH continúa produciéndose en todos los países. En 2025 se estimaron aproximadamente 41 millones de personas viviendo con VIH y 1,2 millones de nuevas infecciones a nivel mundial. [1] La profilaxis preexposición (PrEP) constituye una estrategia de prevención biomédica basada en la administración de medicamentos antirretrovirales a personas sin infección por VIH que presentan un riesgo elevado de adquirirla. Su utilización forma parte de un enfoque de prevención combinada que incluye también preservativo, diagnóstico precoz, prevención y tratamiento de infecciones de transmisión sexual (ITS), vacunación cuando está indicada, reducción de daños y educación sanitaria. Objetivo Analizar la evidencia científica disponible sobre la eficacia, seguridad, modalidades de administración, seguimiento clínico y principales cuidados de enfermería relacionados con la profilaxis preexposición frente al VIH. Métodos Se realizó una revisión narrativa de la literatura. Se consultaron fuentes bibliográficas biomédicas y documentos de organismos sanitarios internacionales y nacionales, incluyendo PubMed/MEDLINE, Organización Mundial de la Salud (OMS), Centers for Disease Control and Prevention (CDC), European Medicines Agency (EMA) y Ministerio de Sanidad de España. Se priorizaron publicaciones comprendidas entre 2020 y agosto de 2026, incorporando estudios fundamentales anteriores cuando resultaron necesarios para contextualizar la evidencia. Se incluyeron revisiones sistemáticas, metaanálisis, ensayos clínicos, estudios observacionales, guías clínicas y documentos de organismos sanitarios relacionados con la eficacia, seguridad, adherencia, seguimiento, implementación y cuidados sanitarios de la PrEP. Resultados La evidencia disponible demuestra que la PrEP es una estrategia altamente eficaz para prevenir la adquisición del VIH cuando se utiliza correctamente. La revisión sistemática de la U.S. Preventive Services Task Force encontró que la PrEP oral basada en tenofovir disminuye significativamente el riesgo de infección y que la eficacia aumenta cuando existe una mayor adherencia. Asimismo, los ensayos HPTN 083 y HPTN 084 demostraron que el cabotegravir de acción prolongada es superior a la combinación oral diaria de tenofovir disoproxilo/emtricitabina (TDF/FTC) en las poblaciones estudiadas. [2–5] La aparición del lenacapavir administrado dos veces al año representa una nueva etapa en la prevención del VIH. En los estudios PURPOSE 1 y PURPOSE 2, el lenacapavir mostró una eficacia preventiva muy elevada, sin infecciones incidentes en el grupo de mujeres cisgénero del PURPOSE 1 y con una incidencia significativamente inferior a la observada con TDF/FTC y a la incidencia de fondo en PURPOSE 2. [6,7] Los principales problemas de seguridad dependen de la modalidad utilizada. En la PrEP oral con tenofovir se requiere especial atención a la función renal y, según la formulación, a posibles efectos sobre el metabolismo óseo. En las formulaciones inyectables destacan las reacciones en el lugar de administración. El cabotegravir se asocia frecuentemente a reacciones locales generalmente leves, mientras que el lenacapavir puede producir dolor, eritema, induración, nódulos o prurito en el lugar de inyección. [4–10] La evidencia también identifica la adherencia, la persistencia en el tratamiento, el estigma, la percepción individual del riesgo, las barreras de acceso y la comodidad de la pauta como factores determinantes de la utilización efectiva de la PrEP. La atención enfermera puede contribuir a mejorar el acceso y la continuidad mediante educación sanitaria, valoración individualizada del riesgo, seguimiento de pruebas diagnósticas, promoción de la adherencia, detección de efectos adversos y atención libre de estigma. [10–13] Conclusiones La PrEP constituye una de las intervenciones más eficaces dentro de la prevención combinada del VIH. La disponibilidad de modalidades orales y de acción prolongada permite adaptar la prevención a las características y preferencias de cada persona. La correcta realización de las pruebas de VIH, el seguimiento clínico, la vigilancia de la función renal cuando corresponda, el diagnóstico de ITS y el mantenimiento de la adherencia son elementos esenciales para garantizar su seguridad y eficacia. El personal de enfermería desempeña un papel fundamental en la implementación de los programas de PrEP, especialmente mediante educación sanitaria, acompañamiento, seguimiento clínico, promoción de la adherencia, identificación precoz de efectos adversos y reducción del estigma.