Zenodo
Sin origen animal, pero no sin alérgenos - Las proteínas lácteas obtenidas por fermentación de precisión ponen de manifiesto un punto ciego regulatorio entre la identidad molecular, el etiquetado de alérgenos y el significado para el consumidor
By Jose Manuel López.
Abstract
La fermentación de precisión puede producir proteínas de la leche bovina sin necesidad de una vaca, pero no puede eliminar la alergenicidad biológica de las propias proteínas. Esa distinción se está convirtiendo en un problema regulatorio. En septiembre de 2026, Safe Food Advocacy Europe pidió a la Comisión Europea que aclarase cómo deben aplicarse las normas de la UE sobre etiquetado de alérgenos a las proteínas lácteas obtenidas por fermentación de precisión, dado que el Reglamento (UE) n.o 1169/2011 exige comunicar de forma destacada los alérgenos de la leche, mientras que el Reglamento (UE) n.o 1308/2013 reserva denominaciones lácteas como «leche» para los productos derivados de la secreción mamaria. El Reino Unido ha adoptado una posición más explícita: las normas vigentes sobre alérgenos se aplican plenamente a los alimentos obtenidos por fermentación de precisión, y los reguladores han advertido de que la β- lactoglobulina puede convertirse en un alérgeno oculto en categorías en las que los consumidores no esperan encontrar proteína de la leche. Este artículo sostiene que el problema va más allá de la redacción. La fermentación de precisión separa la identidad biológica del origen agrario, lo que obliga a los reguladores a decidir si la comunicación de alérgenos debe basarse en la fuente, la secuencia, la reactividad cruzada inmunológica, la vía de fabricación o las expectativas del consumidor. En última instancia, puede ser necesaria una ontología de alérgenos basada en la función.



