Abstract / Summary
El manejo de heridas crónicas en la consulta externa se hace de forma empírica y no hay criterios clínicos unificados. Esa falta de criterios alarga el tiempo de enfermedad del paciente y aumenta la probabilidad de complicaciones graves, como amputaciones y sepsis. La causa de este problema es la falta de conocimiento del equipo interdisciplinario y la resistencia a usar diagnósticos diferenciales y terapias avanzadas. Este artículo propone un modelo pedagógico mixto (B‑learning) para superar esas barreras formativas. La intervención combina conferencias presenciales con aprendizaje basado en casos, microaprendizaje virtual asincrónico y algoritmos visuales de decisión rápida en el punto de atención. Concluimos que empoderar a médicos y a profesionales de enfermería con estrategias educativas innovadoras es esencial para unificar criterios, optimizar recursos institucionales y garantizar tratamientos basados en la evidencia que mejoren la calidad de vida del paciente.