Zenodo
El laberinto regulatorio del Clean Label Ciencia, regulación, marketing y riesgo jurídico en la reformulación alimentaria contemporánea
By Jose M. Lopez.
Abstract
El clean label se ha convertido en uno de los vectores más poderosos de innovación alimentaria, pero también en uno de los más ambiguos. El consumidor lo asocia con listas cortas (shortlist) de ingredientes, ausencia de aditivos “químicos”, naturalidad, mínima transformación, transparencia, sostenibilidad, salud y confianza. Sin embargo, ni en la Unión Europea ni en Estados Unidos existe una definición legal general de “clean label”. El resultado es un territorio híbrido: comercialmente decisivo, técnicamente exigente y jurídicamente peligroso. La tesis central de este artículo es que el clean label no debe entenderse como una categoría regulatoria, sino como una estrategia de diseño, formulación y comunicación sometida a normas preexistentes: seguridad alimentaria, información al consumidor, uso de aditivos, aromas, enzimas, coadyuvantes tecnológicos, declaraciones nutricionales y de propiedades saludables, alimentos ecológicos/orgánicos, alérgenos, OGM/bioengineered foods, claims ambientales y prácticas comerciales desleales. En la UE, el sistema se apoya en listas positivas, autorización previa, principio de precaución, control de claims y prohibición de información alimentaria engañosa. En EE. UU., la FDA regula el etiquetado alimentario, aditivos, GRAS, colores, claims y seguridad, mientras que USDA interviene en orgánico, bioengineered disclosure y determinados productos cárnicos, avícolas y de huevo. La consecuencia práctica es clara: “limpio” no equivale automáticamente a “legal”, “natural”, “seguro”, “saludable” ni “mejor”.





