REC, Interventional cardiology
Cardiolog�a intervencionista: �qu� es lo importante, la tecnolog�a o la empat�a?
By Ramiro Trillo Nouche y and Guisela Flores Vergara.
Abstract
Desde que el 16 de septiembre de 1977 Andreas Grüntzig realizó la primera angioplastia coronaria transluminal percutánea en un paciente despierto 1 , los procedimientos intervencionistas coronarios han crecido de forma exponencial.El hecho de realizar un procedimiento complejo en una persona consciente conlleva una serie de inconvenientes en lo que se refiere al confort del paciente.A las molestias asociadas a un procedimiento transcatéter hay que añadir el estado de ansiedad propio de un paciente que se enfrenta a la enfermedad en un momento de incertidumbre ante lo desconocido, con sensación de vulnerabilidad y en un ambiente hostil como es el de una sala de hemodinámica (similar a un quirófano).El tratamiento de las oclusiones coronarias crónicas supone la realización de un procedimiento complejo de intervencionismo coronario que habitualmente tiene una duración prolongada, requiere la inmovilización del paciente durante un tiempo importante y a menudo se acompaña de molestias torácicas de origen isquémico.Todo esto, potencialmente, somete al paciente a un estado de ansiedad, que más allá de provocar incomodidad puede influir en el resultado de la intervención 2 .El estudio ReViCTO, realizado por Fernández-Cisnal et al. 3 , explora la utilidad del uso de gafas de realidad virtual (RV) con el objeto de reducir el estado de ansiedad de los pacientes sometidos a intervención coronaria percutánea sobre oclusiones totales crónicas.Además, los autores analizaron la necesidad, la cantidad y el tipo de medicación analgésica.El contenido reproducido en las gafas de RV consistía en un documental sobre nuestro planeta disponible en la plataforma Netflix.En contra de lo que suponemos que esperaban los investigadores, cuando compararon el grupo que recibió distracción mediante gafas de RV con un grupo control sometido a los cuidados habituales no observaron diferencias en cuanto a los niveles de ansiedad ni a la necesidad de medicación analgésica.




