Abstract / Summary
Objective: To evaluate the effectiveness of a community intervention on lifestyle in adherence to the Mediterranean Diet and the metabolic health of a highly vulnerable rural population. Design: 12-Month prospective quasi-experimental study. Setting: Sparsely populated rural primary care areas in the south of Spain. Participants: 187 adults aged ≥ 65 years, allocated to a Control Group (CG: n = 96) and an Intervention Group (IG: n = 91). 91.4% reported low socioeconomic status and 85% possessed only primary education or were illiterate. Interventions: The IG received personalized nutritional counseling and educational workshops led by community pharmacists, designed to complement standard primary care. The CG received standard care. Main measurements: The primary outcome was Mediterranean Diet adherence (MEDAS-14 test). Secondary outcomes included physical activity levels, body mass index, waist circumference, and lipid profiles (total cholesterol, triglycerides, LDL, HDL). Results: Following the 12-month intervention, the IG exhibited a profound behavioral shift: the proportion of participants with high Mediterranean Diet adherence skyrocketed from 51.6% to 92.3%, and those engaging in high physical activity increased almost sixfold (6.6–38.5%). The CG showed no lifestyle improvements. The IG achieved progressive, statistically significant reductions in waist circumference, triglycerides, and LDL-cholesterol (Rosenthal's r ≈ 0.50). Conclusions: A pharmacist-led intervention effectively overcomes severe health literacy barriers. This task-shifting model induces massive lifestyle changes and mitigates cardiometabolic risk, relieving overburdened rural primary care teams. Resumen: Objetivo: Evaluar la efectividad de una intervención comunitaria sobre el estilo de vida en la adherencia a la Dieta Mediterránea y la salud metabólica de una población rural altamente vulnerable. Diseño: Estudio prospectivo cuasi-experimental de 12 meses de duración. Emplazamiento: Zonas rurales despobladas de atención primaria en el sur de España. Participantes: 187 adultos ≥65 años, asignados a un Grupo Control (GC: n = 96) y un Grupo Intervención (GI: n = 91). El 91,4% reportó bajo nivel socioeconómico y el 85% tenía solo estudios primarios o era analfabeto. Intervenciones: El GI recibió consejo nutricional personalizado y talleres educativos adaptados, liderados por farmacéuticos comunitarios como apoyo a la atención primaria. El GC recibió atención habitual. Mediciones principales: El resultado principal fue la adherencia a la Dieta Mediterránea (cuestionario MEDAS-14). Los resultados secundarios incluyeron niveles de actividad física, índice de masa corporal, perímetro abdominal y perfil lipídico. Resultados: Tras 12 meses, el GI mostró un profundo cambio conductual: la proporción con alta adherencia a la Dieta Mediterránea aumentó del 51,6% al 92,3%, y aquellos con alta actividad física casi se multiplicaron por seis (del 6,6% al 38,5%). El GC no mostró mejoras. El GI logró reducciones progresivas y estadísticamente significativas en el perímetro abdominal, triglicéridos y colesterol LDL (r de Rosenthal ≈ 0,50). Conclusiones: La intervención farmacéutica supera eficazmente las barreras de alfabetización en salud. Este modelo de delegación de tareas (“task-shifting”) induce cambios masivos en el estilo de vida y mitiga el riesgo cardiometabólico, aliviando la sobrecarga de los equipos de atención primaria rural.